Abusaron de su hija de 12 años y la justicia de Varela no avanza

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El dramático relato de una madre, como tantas otras de Florencio Varela, que busca justicia. El sujeto que abusó de su hija tiene 32 años. Lo hizo en tres ocasiones, bajo amenazas. Fue entregado a la justicia por la propia familia de la menor, tras propinarle una paliza. Damiana Valenzuela Amarilla asegura que el abusador no fue citado por la justicia ni para requerirle un ADN. Estudios que se pierden en la Fiscalía Nº 8 y que se deben repetir, pero solo con la víctima. Y como si fuera poco el acusado logró una perimetral para que la dolida madre y su familia no se acerquen a 200 metros. ¿Todo al revés? Esto pasa en Florencio Varela. En días más 2 meses de la Masacre y no hay un detenido.

“Yo creo en la justicia de Varela, pero al paso que vamos, con mi hija abusada y el abusador en libertad, que pasa por mi casa y me amenaza diciendo que no le van a hacer nada, no tengo mucha confianza. Para colmo a casi 5 meses de la denuncia no lo citaron a declarar. Que me pueden decir?. Este hombre nos arruinó la vida”, dispara Damiana Valenzuela Amarilla, de 55 años, de nacionalidad paraguaya, en la redacción de Varela al Dia.
Hace 20 años, alguna vez, a un Canal de TV de Florencio Varela, ya desaparecido, que funcionaba en la calle Las Heras, llegó un vecino de Monte Cúdine denunciando que el fotógrafo del barrio, el mismo que había abusado de su hijastra menor, pasaba por su casa y se reía. El hombre, un sábado a la tarde, pedía que se le hiciera una nota, porque estaba indignado. Por entonces no había celulares que filmaran. Solo camarógrafos. Y Néstor González, el gran camarógrafo y cazador de noticias de Varela (fallecido hace 4 años), no estaba. El hombre, se fue más indignado que cuando llegó, lanzó una advertencia: “Ya se van a enterar. Cuando pase y se reía, lo mato” El fotógrafo pasó a las 17 horas. Dos horas más tarde levantaron su cadáver los peritos de la calle Esposos Cuiré de Monte Cúdine. Ese sábado, el padrastro ofendido comenzó su encierro en la comisaría tercera.
Damiana está muy ofendida por el calvario que está viviendo y mas aun en la Fiscalía Nº 8 de Florencio Varela, especializada en estos temas, a cargo de la fiscal Brezoveck. Pero Damiana no habla de venganza, si de indignación y pide justicia. Damiana siente que algo hay en el medio por lo que su caso no avanza. Y asombra tanto la injusticia que la víctima fue obligada por la propia justicia a no acercarse al acusado a menos de 200 metros. “Me pusieron una restricción” revela la madre.

Los Hechos
La Tranquera 1125, del barrio Don José. Alli sucedieron los hechos el 11 de Noviembre de 2016. Ese dia el director del colegio al que acude XX (No se puede revelar su identidad) de 12 años, le confesó a algunos compañeritos su terrible estado de depresión. Damiana había hecho lo imposible con una psicóloga para que XX contara el motivo se su angustia. Ya no era la misma desde dos meses atrás. La nena dijo que había sido abusada por el hombre que vive en un departamento que su padre le alquila en la misma casa paterna. El director del colegio llamó al papá de la nena y le confesó los hechos. El hombre, Eduardo Javier Gómez, de 39 años, juntó a su familia en la casa y llamó al inquilino I.J.O. de 32 años, para pedirle explicaciones.
El tenso momento terminó en casi un linchamiento. A golpes lo bajaron del primer piso al abusador para entregarlo a la policía.

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Damiana Valenzuela Amarilla
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El acusado de abuso sexual al ser trasladado a la comisaria segunda.

Damiana
“Este hombre alquilaba un departamento pegado al nuestro, en la misma casa. Un día mi hija subió y él estaba en la puerta, solo. Le dijo a XX vení que te doy algo para Fatima, mi otra hija mayor. Ella se acercó y él le saltó encima. Le tapó la boca, la metió adentro, cerró la puerta, la desnudó y abusó de ella. La amenazó con matarla a ella y a sus padres si contaba el caso”, dice la dolida madre.
La causa que investiga la justicia está caratulada como “Abuso Sexual con Acceso Carnal Agravado por aprovechar la convivencia pre-existente con un menor de 18 años de edad”
“Mire, yo escuché a mi hija contar lo que le hizo este hombre, que está separado y tiene hijos menores, casi de la misma edad que mi hija. Es tremendo lo que le hizo a mi hijita de 12 años, que es una nena. Abusó de ella dos veces más, entre setiembre y el 30 de octubre. Y hay otros casos con otros dos chicos que sus padres no quieren meterse” refiere Damiana y revela con angustia exhibiendo una foto del abusador. Esa foto no es publicada por razones legales, al igual que la identidad del sujeto.
“Mi hijita intentó suicidarse dos veces. La llevé al psicólogo varias veces y justo el día que la iba a cambiar de psicólogo, ella habló en el colegio. Este degenerado abusó de mi hija tres veces en un mes. Tres veces, señor”, manifiesta Damiana con los ojos cristalizados por las lagrimas.
Damiana asegura estar en una batalla judicial y policial. Relata, increíblemente, que el día que fue casi linchado el abusador, llamaron a la policía y como la policía no llegaba llamaron a la parrilla Martina, donde ahí paran los policías de la comisaría segunda. “Este hombre, el dueño de la parrilla, es pariente de mi marido. Vinieron 4 patrulleros. El abusador no estuvo ni un minuto detenido. Nosotros nos fuimos al otro día a la 6 de la mañana, de la comisaría. A la nena le hicieron los exámenes, pero a este violador ni un ADN. Mire la causa, señor. Tengo fotocopias. Ni figura. No se ha hecho ADN, no lo han citado a declarar, nada. Y ahora hay problemas con los análisis, las pericias. A mi hija le hicieron dos pericias psicológicas. El caso no avanza. No hay Cámara Gesell, aún. Se rechazó un estudio. Se hizo otro el 2 de enero en La Plata y el resultado no llegaba. Un día llegó. Fui a la fiscalía a preguntar y me dijeron que llegó el resultado, que ya estaba para el juicio oral. Pero ayer fui (por el martes 26 de Marzo) y me dicen que se debe hacer de nuevo el estudio y eso me duele muchísimo porque tengo que exponer a mi hija una vez más. Me dicen en la fiscalía primero que el estudio había llegado, que había dado positivo, que el abuso se había dado y ahora me dicen que se extravió, que se debe hacer de nuevo. Algo acá está pasando. Como si fuera poco me han hecho una perimetral. La familia de él ha venido a casa a amenazarnos, que van a venir de la Isla Maciel otros familiares, que nos van a hacer boleta, que dejemos de reclamar justicia porque no vamos a vivir. Llamamos a la policía, que no existe, hablamos con la parrilla Martina y nos encontramos con el jefe de calle de la comisaría segunda que nos dice que dejemos las cosas asi, que no reclame así él (por el abusador) cree que ya todo se termina. Por las discusiones que hubo con este violador, logró que la justicia le dé una perimetral para que no nos acerquemos. Esta perimetral terminó el 5 de Marzo. La justicia solo logró que nos den el botón del AlertaTel de la municipalidad. La causa no arranca, no avanza y si se movió algo fue cuando salió en el Diario Popular. Yo pido Justicia. Que el doctor juez de Varela nos ayude. Que haga mover los papeles. No somos gente violenta, somos gente de paz, pero no soportamos que este hombre pare con la moto en la puerta de casa, y nos diga que nunca lo van a meter preso. Ademas se nos ríe en la cara”. Vale recordar el caso del fotógrafo.

 

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