Bronquiolitis: Consejos para prevenirla

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El invierno es una época de inestabilidad climática y mucho frío. En ese contexto, aumentan notablemente los casos de enfermedades estacionales que afectan las vías respiratorias, especialmente en bebes.
Durante el período comprendido desde mayo hasta agosto, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) incrementa su circulación e incentiva la proliferación de bronquiolitis. Por ese motivo, resulta trascendental potenciar las medidas preventivas en niños menores de dos años, bebés prematuros, lactantes, quienes presenten una patología congénita del corazón y ancianos.
El municipio, a través de su Secretaría de Salud, recomienda multiplicar la atención sobre la población vulnerable para detectar los síntomas: tos, fatiga, fiebre, respiración muy rápida, cansancio, color azulado en la piel, las uñas o los labios debido a la falta de oxígeno.
La propagación del virus ocurre de una persona a otra por el contacto directo con las manos contaminadas con secreciones nasales o a través de gotitas aerotransportadas generadas al toser o estornudar por aquellos que presentan la enfermedad.
Su duración habitual oscila entre 7 y 10 días. Entre el segundo y el tercero, puede ocurrir un empeoramiento. La mayor parte de los pacientes tienen un cuadro leve que se cura con tratamiento domiciliario. Sólo algunos requieren internación.
¿Qué es?
Una enfermedad bastante común -algunas veces grave- que expresa una inflamación aguda de las vías aéreas inferiores: los bronquiolos.
¿Cómo evitarla?
La medida más útil para prevenir el contagio es asegurar que las personas que cuidan al bebé laven sus manos con agua y jabón frecuentemente. También hacerlo con el niño. Impedir la guardería en época epidémica. Sobre todo, si es muy pequeño o nació prematuro. Eludir el contacto cercano con personas resfriadas. Evadir las salas de espera de los centros sanitarios. Mantener la lactancia materna. No exponerlos al humo del cigarrillo.
Señales de alerta por dificultades respiratorias
-Ruidos como “silbidos” en el pecho.
-Respiración rápida y dificultosa: se marcan las costillas, mueve mucho el abdomen o deja de respirar durante unos segundos.
-La fatiga entorpece la alimentación.
-Vómitos y rechazo a beber líquidos. Apenas moja pañales. Cuidado con la deshidratación.
-Está somnoliento y quejumbroso.

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