Carta Abierta de jubilados municipales varelenses a las autoridades del Instituto de Previsión Social

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De nuestra mayor consideración.
Nos dirigimos a quien corresponda poner en vuestro conocimiento que somos un grupo de Jubilados y Pensionados Municipales que conformamos el Centro de Jubilados y Pensionados sito en calle Maipú 454 de esta localidad.
Motiva nuestra nota, la profunda preocupación que tenemos por los reclamos que nos hacen llegar nuestros pares y a los quiénes no le podemos dar una respuesta, por los haberes previsionales, el estado y la necesidad de los compañeros; en su mayoría los sueldos son inferiores al salario mínimo, lo que nos coloca en una situación altamente vulnerable, hay quienes prácticamente se encuentran en la indigencia.
Lo cierto es que no nos encontramos comprendidos ni en los aumentos nacionales ni en los provinciales, tampoco nos corresponde bono alguno, ni siquiera el haber mínimo. Algunos compañeros cobran por debajo del mínimo.
Queremos destacar que los aumentos acordados por paritarias a los activos, a nosotros se nos suelen pagar hasta cinco meses posterior a la liquidación de los activos, quedando expuestos a la pérdida del poder adquisitivo como consecuencia de la inflación
Nuestra caja jubilatoria es el Instituto de Previsión Social (IPS).
Recurrimos a este medio para visibilizar lo invisible para muchos, nosotros, los Jubilados, el hombre y su circunstancia, todos aquellos que hemos trabajado entre 30 y 35 años, realizando siempre nuestros aportes, somos descartables. Cuando en otros momentos recurrían a nosotros para formar parte de la militancia, y ser uno más, hoy no existimos. Nos preguntamos, ¿hasta cuándo podremos resistir los adultos mayores tal nivel de destrato e indiferencia?
La Obra Social que estamos obligados a pagar, es IOMA, la misma que hoy no nos protege, no nos cuida responsablemente, muchas de las prácticas no entran dentro de la cobertura al igual que muchos de los medicamentos.
La mayoría de los Adultos Mayores toma no menos de cinco medicamentos por día, estos son muy caros por lo que debemos imaginar cuánto le queda a un jubilado para comer. Entonces o toma la medicación o come.
Es muy penoso llegar a cierta edad y sentirse desvalorizado, y pensar que en otros países como por ejemplo Japón, al adulto mayor, se lo cuida, se lo valora, se lo protege se lo escucha, y se lo respeta, porque ese sujeto con tanta experiencia de vida es un maestro, un maestro de la vida, alguien que fue formado por la cultura del lugar donde vive, lo que lo ha hecho verdaderamente sabio.
Es por ello, por dignidad, que le solicitamos que los aumentos se paguen de forma inmediata, para que la inflación no nos coma lo poco con lo que podemos contar.

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