Con un falso allanamiento de Migraciones asaltaron un supermercado chino en pleno centro de Varela

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Sucedió en Mitre al 600. Los ladrones, según declaraciones televisivas de una empleada, aparentemente sabían lo que buscaban, fueron directamente hacia una sala en el fondo donde donde estaba el dinero.

El domingo pasado a fines de la tarde, cinco delincuentes se disfrazaron de policías federales y de agentes de Migraciones para asaltar un supermercado chino en la calle Bartolomé Mitre al 600 en pleno centro de Florencio Varela. Los falsos policías llevaban handies en su mano, incluso colgantes con placas. Ataron a los cajeros y a los responsables del lugar con precintos, pedían por el dinero. Lo encontraron en una sala en el fondo del lugar, 300 mil pesos, según reconocieron las víctimas. Los falsos policías se llevaron algunas joyas, incluso fiambres. Cargaron el botín en una Peugeot Partner color gris y se alejaron. Supuestamente, según una empleada del lugar, un llamado del 911 alertó a personal de la Comisaría 1° de la jurisdicción, que inició un acta de procedimiento.
El suceso, que se conoció en las últimas horas, ocurrió alrededor de las 13.30 horas del pasado domingo en el supermercado Market Plaza situado en Mitre al 600, en el barrio 9 de Julio. El comercio estaba a punto de cerrar sus puertas, mientras atendían a sus últimos clientes.

 

 


Según puede verse en las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, los ladrones ingresaron al supermercado en una camioneta utilitaria que tenía colocada una chapa patente robada.
Entre los falsos inspectores, había uno de ellos tenía una camisa blanca que llevaba una inscripción que decía “Ministerio de Seguridad»; mientras que los supuestos policías estaban vestidos con camperas con las letras PFA, similares a las que utiliza esa fuerza de seguridad. Otro de los delincuentes, en tanto, estaba haciéndose pasar por un cliente.
Una vez dentro del local, dijeron que necesitaban hacer control de la documentación y cerraron el portón, una actitud que no llamó la atención de los encargados y empleados. En un momento, el falso inspector de camisa blanca sacó un arma de fuego y los obligó a ir al depósito, donde los maniataron con precintos plásticos.
Una empleada logró esconder su teléfono celular y después de pedir que le aflojaran un poco los precintos, llamó tres veces al 911.
Mientras alertaban la policía, dos de los ladrones, que llevaban guantes de látex, subieron a la planta alta y encontraron el botín de 800.000 pesos argentinos, 1.000.000 de pesos chilenos, 3.000 dólares, joyas, relojes y otros objetos de valor. También cargaron la camioneta con bebidas alcohólicas, artículos de perfumería y fiambres.

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