Cuando la brutalidad intelectual patina

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No se si me preocupo demasiado o no, pero cuando veo que las instituciones a traves de sus funcionarios expresan gestos y hasta determinaciones en nombre de ellas, me doy cuenta que algo malo está pasando. He visto como en un post de red social como facebook en nombre de un municipio un funcionario se tomó el atrevimiento de identificar al mismo con un grupo politico, publicando un sello que es toda una definición de un pensamiento personal, que piense como mejor le quede cómodo no es lo que molesta, lo que realmente fastidia es ver al municipio como institución enroscado en una facción politica, eso no es para nada decoroso.
A veces los funcionarios no entienden que solo son eso y, nada más, funcionarios; ellos no son dueños de nada que parezca público, ellos no entienden que sus sueldos salen de las arcas municipales donde todos los aportantes lo hacen sin función de banderías determinadas, los pensamientos en el pueblo son diversos y hasta encontrados, manifestar desde la función pública adherir o estar al lado de una bandera o un sello, es claramente una provocación y una transgresión inaceptable.
Más grave aun es cuando el funcionario en cuestión dice que la prensa crítica es manipuladora, ahora, la gran pregunta es: si con el gesto de provocar a traves de un post aparentemente oficial no es manipular entonces qué es? Provocar creyéndose dueño de un sello oficial, no es faltarle el respeto a la institución que representa?
De todas maneras, menos no se puede esperar de quien quiere descalificar insultando o incitando al desprecio sobre el trabajo de un medio, que es informar u opinar, o sea, hacer su trabajo no lo beneficia por ende hay que repudiarlo.
Es una clara persecución muy al estilo anticomunista de Joseph McCarthy (1909-1957) en Estados Unidos de América durante el período de la guerra fría, pero en este caso al revés, al menos asi se entiende.
Los funcionarios, esos que tienen que ver con las cosas humanas en el mejor de los sentidos, deberian demostrar paciencia, comprensión frente a la crítica y dentro de la obligada mesura que se impone contestar dentro del marco institucional, pero es muy evidente, que no hay titulo que valga cuando lo que ha gobernado toda su vida es la brutalidad intelectual.
Esos son los que hablan de democracia y hacen cerrar puertas, borrar gente de lugares para que no ocupen lugares importantes, porque su sello es eso, manipular e imponer “su” verdad como absoluta sin dejar espacio para intercambiar nada, son los dueños hasta que dejan de serlo. Esto que veo hoy y soy testigo ya lo he vivido, por eso no me asusta la reacción, ni me preocupa lo que hagan si al fin de cuentas todo termina diluyendose en el mismo seno. Pero lo que está mal, está mal y no está mal que los medios de prensa lo hagan notar. Pensar, que con solo una disculpa pública a la gente por el error cometido es más que suficiente. No hay vuelta que darle, se cometió un error y eso está a la vista. Y cuando sucede eso, la brutalidad intelectual patina.
J.H.

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