Cuando la Justicia supera el límite de la coherencia y la convierte en injusticia

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El relato de una crónica policial en la pluma de un abogado del fuero local.

La Crónica policial casi a diario nos inunda con noticias de homicidios por Violencia de Género, las que son llevadas a cabo por sus actuales o ex parejas de las víctimas, razón por la cual la sociedad en su conjunto se encuentra hiper-sensibilizada con este tipo de hechos, los cuales en sus mayorías terminan en homicidios.
Esta presión ejercida por la sociedad en su conjunto y por los masivos medios de comunicación hace que los jueces tengan que pensar muchas veces mas que lo normal, para ver que actitud tomarán frente a un persona que ha cometido violencia de género contra su pareja y el delito por mínimo que sea ( un golpe, una agresión verbal, etc) termina por lo general con prisión para el hombre que se atrevió a cometer tal delito.
Si bien la Constitución Nacional entre sus mas altos principios se encuentra el de «Toda persona es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad en un juicio…..» (principio de inocencia) lo cual en líneas generales nunca aplica, ya que, una vez imputado SOS culpable y tenes que demostrar tu inocencia.
Y tal como decía esa presión social hace a veces que los órganos judiciales, jueces y fiscales, ante el temor de tener un desborde social frente a sus despachos, los llevan a cometer, serios errores, algunos superando el límite de la coherencia, tal como se titula esta nota.
Y para ratificar y especificar a que me refiero narraré un caso puntual:
He de aclarar que no es un cuento ni una narración ficticia, sino un hecho real
El 28 de noviembre de 2020, el Sr Jorge Alfredo P. se encontraba en su domicilio junto a dos de sus hijas mayores de edad, una hija menor de 12 años y una nieta de 7 años. Su esposa Rosana Elena R. se hallaba en su dormitorio.
Para ubicarnos dentro del contexto familiar, he de decir, que de acuerdo a las diversas declaraciones de las hijas mayores, ( cuatro en total) la Sra. Rosana Elena era una persona muy conflictiva, con serios problemas psíquiatricos, para los cuales estaba medicada y que según los testimonios de la familia, había intentado en varias oportunidades suicidarse, lo cual fue siempre evitado por la intervención de sus hijas, incluso por su marido quienes las trasladaban a algún nosocomio para su recuperación, de los cuales muchas veces se escapaba.
En ese entorno, la víctima no escatima esfuerzos para que la relación intrafamiliar no tuviera miras de arreglarse, ya que no sólo profería insultos y agravios de todo tipo sino que también ejercía violencia física contra las hijas y su esposo, razón por lo cual cuando podían huían (literalmente) del hogar, de esa manera una de las hijas, Tamara, se fue a vivir con su novio y dos días antes del suceso que nos ocupa, otra de las hijas, Camila, se tuvo que ir a la casa del novio por la pelea con su madre, ya que en la oportunidad le había arrojado un plato con sopa a la cara.
Continuando con el relato, El día 28 de noviembre cenaron el Sr. Jorge P. con sus hijas, se quedó mirando el partido junto con una de ella y al finalizar el encuentro, alrededor de las 0,30 hs del día 29 de noviembre, subió a la habitación para dormir.
Al acostarse, inmediatamente notó que su esposa estaba fría por lo que se levantó inmediatamente, prendió la luz y se encontró con su esposa muerta, por lo que comenzó a llamar a sus hijas a los gritos pidiéndoles que llamen a una ambulancia mientras él le hacia RCP, en el hallazgo notó que su esposa tenía una correa de cuero en el cuello.
Llegada la ambulancia y la policía se determinó que ya no había nada que hacer, por lo que a primeras horas del día se presentaron ante la UFI 7 de Quilmes a prestar declaración testimonial, tanto el esposo como las hijas.
Luego de declarar las mujeres, le tocó el turno al marido, hizo el relato de los hechos tal como sucedieron.
Finalizado el mismo, la Fiscal ordenó una nueva declaración no ya como testigo sino como imputado de «HOMICIDIO AGRAVADO POR EL VÍNCULO», dando lugar a la formación dela causa 13-00-26239-20
Hasta aquí, en forma breve, como se dieron los hechos, se supone que las fiscalías y los jueces deben, buscar la verdad y brindar justicia.
El protocolo de la autopsia realizado por el Dr.Carlos Alberto Caracciolo, en la conclusiones médicos legales expresa:
» De lo expuesto en la autopsia Puede determinar:
Se trata de una femenina , cuya data de la muerte Por los fenómenos tanatologicos en el cuerpo, si ubica entre 12 a 24 horas anteriores a este acto.
En la autopsia se puede constatar cadáver femenino, que presenta livideces en rostro y en cara lateral izquierda del cuello esquimosis lineal de 1,5 cm. Aproximadamente el cual se toma taco de piel , ambas carótidas y pool de vísceras para hispatología, LA CUAL DETERMINARÁ LAS REALES CAUSALES DE MUERTE.» (textual) (El resaltado es mío)
O sea el médico que realizó la operación de la autopsia claramente manifiesta que no puede determinar si fue SUICIDIO U HOMICIDIO.
Ahondando más aún, la Fiscal Pide Prisión Preventiva. en la requisitoria de este pedido que la Agente Fiscal le envía al Juez de Garantías, surge una pregunta que se le realiza al Dr. Caracciolo , ( el médico que realizó la autopsia) la cual es: Preguntado para que diga si de acuerdo a lo observado en la pericia de operación de autopsia, puede descartar como posible el suicidio. RESPONDE: NO LO PUEDO DETERMINAR, por eso en las concusiones hice saber que si bien la muerte fue traumática, el origen queda ad referéndum de la pericia histopatológica» (textual)
Certificando que no está claro si fue suicidio o no, por lo que en principio la fiscal debió caratular los presentes como » AVERIGUACIÓN DE CAUSALES DE MUERTE» y a resultas de éstas recién tomar algún tipo de medida, pero fue más fácil encarcelar a una persona por un DELITO AUN NO CONFIGURADO, ya que no se certificó el homicidio o el suicidio de Rosana R.
Pero la gravedad del hecho no radica sobre una sola persona, la fiscal, sino que el Juez del Juzgado de Garantías Nº 1 de Quilmes, concede la Prisión Preventiva.
Apelada la medida por la defensa, La Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías, confirma la prisión preventiva, sin siquiera dar tratamiento a lo que formulaba la apelación respecto QUE NO HAY DELITO, pero Jorge P. sigue preso por las dudas.
En el marco de lo hipotético es lo mismo que pongan presa a una persona por las dudas algún día vaya a robar UNA INCOHERENCIA TOTAL a mas de ser UNA TOTAL Y DESCABELLADA INJUSTICIA
DR. JULIO GRAMAJO

 

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