Detuvieron al parricida: Un amante de los cementerios

0
Compartir

El confeso parricida de Florencio Varela, que era intensamente buscado luego de matar a su padre y a la pareja para luego enterrar los cuerpos en el fondo de la casa, fue detenido, tras un procedimiento concretado en la ciudad bonaerense de San Nicolás, a su regreso de San Miguel del Tucumán en micro.

Se trata de Luis Ramírez, de 33 años, quien se hacía llamar “Honson” desde cuando era niño, pudo ser localizado en un parador de micros, luego de haber permanecido oculto por algunos días en la provincia de Tucumán, de acuerdo a los datos que obtuvieron los efectivos de la DDI de Quilmes, que permitieron su aprehensión.
«Hubo intervenciones telefónicas que arrojaron un resultado inmediato y de esa manera, se contaba con el dato sobre un viaje del prófugo desde Tucumán para volver hacia la zona sur del Conurbano bonaerense», se indicó. Todo ocurrió en horas de la tarde del sábado pasado.
Honson había desaparecido después de confesarle a una amiga que había asesinado y enterrado en el patio trasero de la casa donde su padre vivía con su nueva pareja, a los dos, tras masacrarlos a golpes.
Los investigadores creen que el móvil del doble crimen de un jubilado y su concubina en la localidad bonaerense de Florencio Varela fue el robo de unos 100.000 pesos que tenían ahorrados y con los que el hijo del primero se compró un auto que el viernes fue hallado abandonado en el partido de Lanús.

SE FUE EN AUTO
Tal como diera a conocer Varela al Día en su edición del viernes pasado, “Honson” Ramirez se dio a la fuga un un Renault Clio color rojo, modelo 1994, el cual fue secuestrado por los pesquisas el viernes en la localidad de Monte Chingolo, partido de Lanús. Y alli precisamente vive su hermana, hija del mismo padre que Honson mató a mazasos. Los invesigadores estaban siguendo las comunicaciones de la hermana del buscado. El el sabado la mujer recibió la llamada de Honson, quien le dijo que regresaba a Varela desde San Miguel de Tucumán.
Ramirez, fanático hincha de Racing, según su perfil en la red social, además era de pasar horas divagando la mente al pie de una tumba en algún cementerio Está acusado como autor del “homicidio calificado por el vínculo” de su padre Apolinario Ramírez (70) y del “homicidio criminis causa” de la concubina de éste, Norma Verjes (70), quienes residían en una casa en la calle Bucarest Nº 775 del barrio Santa Rosa Florencio Varela, donde sus cadáveres fueron hallados ayer enterrados en el patio trasero. La acusacion preve una pena de reclusión perpétua.
Según las fuentes judiciales, “Honson” le confesó la noche del martes último a su mejor amiga que la semana pasada asesinó a su padre y su madrastra a mazazos y que luego enterró los cuerpos.
De acuerdo a la denuncia que hizo la amiga en la comisaría 1ra. de Florencio Varela, el acusado le contó que primero atacó a Verjes cuando ésta miraba televisión y luego aguardó a que su padre regresara de jugar a las bochas e hizo lo propio.
Siempre según la amiga, Ramírez hijo le dijo que las víctimas “un poco se lo merecían” y, en ese sentido, varios testimonios coincidieron en la mala relación del imputado con la pareja y la existencia de un problema de alcoholismo en el caso del padre, precisó una fuente con acceso al expediente.
Pero tambien Honson tenía adicción a la marihuana.
El mismo informante indicó que la denunciante también manifestó que, al momento de la confesión, el acusado le mostró unos fajos de billetes que se cree formaban parte de los 100.000 pesos robados a las víctimas.
Para los pesquisas, luego de cometer el doble crimen y ocultar los cuerpos, el imputado se apoderó de ese dinero con el que al día siguiente compró el Clío y también una guitarra, señalaron los voceros. Cabe recordar que Honson no trabajaba. Vivía con los septuagenarios y su pasión era seguir a Racing y los Gun’s And Roses.
Por ello es que la fiscal de la causa, María Nuria Gutiérrez, calificó el homicidio de Verjes con el agravante «criminis causa», es decir, matar para ocultar o lograr la impunidad en otro delito, en este caso, el dinero ahorrado junto a su pareja.
En tanto, Acacio, un vecino de las víctimas, contó a la prensa que ya desde el viernes, cuando Ramírez hijo se compró el auto, advirtió «movimientos raros» en el lugar del hecho ya que, además, no veían a Verjes, quien solía salir a hacer las compras.
«El domingo seguía viendo el auto parado y dije ‘voy a llamar para preguntar por Norma’ y justo sale el muchacho (por Ramírez hijo) y me dijo que la mujer se había ido de viaje», relató el vecino. Al sodero también le dijo que la pareja se había ido a la costa.
Acacio comentó que el martes, él salio con su perro a fumar «un cigarro» cuando sintió «un olor feo en el aire» que le resultó «extraño», por lo que llamó al 911.
«Al rato apareció una patrulla y los policías le dijeron al muchacho que había denuncias porque la pareja no aparecía y él le dijo que habían viajado a Córdoba», recordó el vecino y agregó que el acusado incurrió en varias contradicciones.
«Él dijo ‘yo los llevé con el auto’ a la terminal. ‘¿Y a qué terminal?’, le preguntaron. ‘Ah, no los llevé hasta una remisería’, respondió él. Entonces el policía le pidió entrar a la casa para revisar y quedarse tranquilos pero el chaboncito le dijo que no», indicó.
Según las fuentes, el personal policial se retiró del lugar ya que no tenía una orden judicial para registrar la vivienda y tampoco percibieron el olor nauseabundo, pero a la mañana siguiente, tras la denuncia de la amiga del imputado, regresaron a la vivienda donde Ramírez hijo ya no estaba y posteriormente encontraron los cuerpos de las dos víctimas.
Luis “Honson” Ramirez había entablado una relación sentimental con una joven, la que estaría embarazada. Este diario hablo por el chat de facebook con un amigo de Honson. El joven dijo que “estaba afligido por el embarazo. Le quemaba la cabeza. Decía que quería irse de Varela. Ahora la va a pasar mal en la cárcel”

Comentarios

comments

Compartir