Docentes de Florencio Varela rechazan el “Plan de Regreso Seguro a las Escuelas”

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Los maestros hicieron conocer un petitorio que presentarán ante el Consejo Escolar en el día de hoy. Dura critica a la situación edilicia de los establecimientos escolares.

Los/as docentes abajo firmantes queremos manifestar nuestro rechazo al mal llamado Plan de Regreso Seguro a las Escuelas debido a los siguientes motivos:
La educación es un derecho fundamental, pero depende de otro aún más importante: el derecho a la vida y a la salud .
La pandemia sigue vigente y con muchos más casos que el año pasado, cuando se suspendieron las clases presenciales, siendo el argumento expresado por el Ministro de Educación de la Nación, el requisito sine qua non, la existencia de la vacuna; no se han efectivizado los suministros de la misma a la fecha, al colectivo docente, al personal auxiliar a la población de riesgo, ni a la población en su totalidad. Además, de la proximidad de la «Nueva ola» que todos les profesionales de la salud consideran inminente, aún se están estudiando los efectos de las nuevas cepas. Por lo tanto, consideramos que las condiciones epidemiológicas no han mejorado en absoluto para que se revierta la decisión tomada en marzo de 2020. De hecho, ya existen registros de circulación dentro del territorio nacional, de la Cepa Británica B117, siendo entre un 50%-70% más contagiosa; por lo expresado, la situación actual es mucho más delicada a la que nos enfrentamos en el 2020.
Durante todo el año pasado, les docentes y familias garantizamos con nuestros propios recursos la continuidad en los aprendizajes en los formatos que, lejos de cubrir todas las funciones de la educación presencial, constituyeron la mejor opción en situación de pandemia, donde es preciso priorizar la salud y la vida. A través de la virtualidad y la entrega de trabajos en formato papel, en un proceso de aprendizaje y mejora constante, se logró la vinculación con casi la totalidad del estudiantado. Creemos firmemente que, con la experiencia adquirida, estos mecanismos pueden mejorarse para mantener los cuidados en los próximos meses. Y que las medidas que deberían implementarse para contribuir a esto tienen que apuntar a la conectividad libre y gratuita, en lugar de la exposición al virus. Por lo expuesto, la asimilación de la presencialidad con la calidad educativa, constituye una flagrante falacia.
La población escolar (docentes, auxiliares, estudiantes y familiares) que se tiene que movilizar en transporte público para la presencialidad es incalculable, por lo tanto la circulación de tantas personas favorecerá el contagio en la sociedad en su conjunto. Basta con pensar en cada familiar que tenga que llevar y retirar a un estudiante a la escuela, en muchos casos tendrá que realizar cuatro viajes solo por una hora y media de actividad.
La escuela que extrañan niños/as y adolescentes es la que conocían, su socialización se daba en los juegos, en las charlas en voz baja, en su grupo. No se reducirá el efecto emocional por juntarlos a una distancia de metro y medio con nueve o catorce compañeras/os, sino al contrario, al verse imposibilitados de demostrar sus emociones de manera física, guardar la distancia requerida tanto con sus pares como con sus docentes, el resultado será de angustia y frustración. En cuanto al pedido de regreso a las aulas, frase repetitiva que opera como título principal en los medios de comunicación instalando el eje solo en volver al aula sin preguntarse cómo, además de no poner de manifiesto las voces de las familias, pero que opinan las mismas acerca de ello, según un estudio de alcance provincial realizado por la Universidad Nacional de Quilmes, ante la pregunta: «sería mejor esperar a que todos los docentes estén vacunados contra el Covid para comenzar las clases presenciales», el 73% respondió «sí, habría que esperar que todos los docentes estén vacunados (o, al menos, la mayoría de ellos)», y sólo un 27% optó por «no, las clases tienen que empezar lo antes posible, aunque los docentes no estén aún vacunados» .
Por las condiciones edilicias, el faltante de personal auxiliar y las medidas de salubridad, los grupos serán rotativos en las pocas aulas disponibles, esto generará que cada burbuja asista a la escuela dos veces al mes por un período de tiempo no mayor al de una hora y media. Por lo tanto, la enseñanza seguirá siendo virtual. Entonces, ¿por qué la exposición y el riesgo de contagio para trabajadores, estudiantes y familias?
Por todo lo expuesto, manifestamos que el Plan de regreso seguro a las escuelas no es más que un intento de realizar actividades presenciales que no favorecerá significativamente en los aprendizajes y, en cambio, atentará contra la salud individual y colectiva.
– Presencialidad cuando sea realmente segura.
– Inversión en infraestructura.
– Reparto efectivo y real de los elementos de seguridad.
– Internet libre y gratuita y dispositivos para asegurar la conectividad.

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