El Halcón dejó de volar alto, cayó en Córdoba por 1 a 0 ante la T

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Por Guido Cichello-.Luego del empate con sabor a derrota en casa ante Belgrano el equipo necesitaba no perder ante Talleres, pero terminó siendo derrota por 1 a 0 gracias al oportunismo del local.

 

Era un partido difícil, ante el escolta del torneo y de visitante en Córdoba. Vojvoda planteó un partido muy luchado en el medio, con Bareiro como volante central retrasado, Miranda y Pochettino de armadores y tres puntas. Por momentos el partido fue de ida y vuelta, de golpe por golpe, pero con el gol de Talleres todo se hizo más engorroso y trabado. El local, aprovechó bien una de las pocas que tuvo para luego ordenarse y jugar al error del rival. Defensa no cometió más fallas, pero no lo pudo definir. Tampoco tuvo tantas opciones como en otros partidos, pero pudo haber igualado el juego. La única diferencia estuvo en ese gol de Juan Ramirez, a la salida de un lateral. El técnico Frank Kudelka es un especialista en armar mini jugadas dentro de un partido. Sea de lateral, de corner, saque de arco o mismo asociaones dentro del partido. En este caso, un lateral, Santiago Silva descargo para Ramírez que primerió a Bareiro y terminó pegándole suave, pero con buena dirección junto al palo de Ezequiel Usain. Previo a eso se había dado un partido disputado, sin mayores emociones, con dos equipos que intentaban, pero cuidándose mas que arriesgando. Al igual que Defensa, el Tallarín también tiene una estructura ofensiva, con jugadores muy dinámicos y de buen pie. Eso hizo que el juego sea veloz y con poca pausa. Iba a ganar quien aproveche un error del rival o una virtud propia, y ese fue Talleres, que de una jugada preparada de lateral, encontró el único tanto del partido. Mirando puertas adentro, no fue la mejor versión de un equipo, que arrastra la clasificación de Colombia, como un punto de inflexión. Aún no se recuperan física y psicológicamente de aquel logro. Defensa sacaba diferencias con lo físico, y todavía hay secuelas del largo viaje a Cali. No es sencillo volver a encontrar tal motivación, por más que Defensa purga por ingresar a las Copas del año próximo. Fue tal el desgaste mental, que ahora cuesta volver a focalizar objetivos. Así todo, el equipo mereció ganarle a Belgrano, empató en la última por una falla de Usain, y no mereció perder en Córdoba ante el escolta de Boca. El equipo tiene un sello, una marca registrada, y eso no cambia dependiendo el rival o las circunstancias. Vojvoda se metió de lleno en la cabeza de sus dirigidos y los convenció al punto, de que estos lo representan muy bien dentro del campo de juego. Hubiese sido determinante ganarle a Belgrano y empatar contra Talleres por la seguidilla de partidos complejos que tiene el equipo en las próximas semanas. Se viene River, luego de la fecha FIFA, en Varela. Luego Defensa va a la Bombonera para enfrentar al líder Boca Juniors, después recibe a Racing, en el Tito Tomaghello y finalmente va a la cancha de Independiente para visitar al conjunto de Holan. De esos 4 partidos, dependerá la futura clasificación a las Copas. Si de los 12 puntos, saca 6, aún estará en carrera. Pero si saca menos de eso, dependerá de otros resultados a falta de 3 fechas para la finalización de la Superliga. En caso de sorprender, y cosechar más puntos, tendrá muchas posibilidades de ingresar a la Sudamericana, ya que sus máximos competidores juegan entre sí, y dejarán puntos en el camino. Lo bueno para Defensa es que los tres equipos más grandes de nuestro país, jugarán previo o posterior a jugar con el Halcón, sus partidos correspondientes a la Copa Libertadores de América. Quizás presenten alineaciones alternativas, que son igualmente competitivas. El hincha deberá respirar profundo, y disfrutar que su amado equipo, le juega de igual a igual a los poderosos de nuestro país.

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