Entraron a robar seis veces en un colegio de Florencio Varela

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A la escuela N°5 de Villa San Luis entraron desconocidos por última vez el domingo pasado. Los ladrones se llevaron computadoras y equipos de audio, pero también ollas y comida. Los padres y las maestras están indignadas y tienen miedo.
El lunes, las maestras de la escuela N°5 Guillermo Hudson, del barrio Villa San Luis de Florencio Varela, se encontraron con un panorama que ya les resulta familiar. El domingo alguien había entrado a robar por sexta vez, y como ya no quedaba casi nada por llevarse, había hecho destrozos en armarios y escritorios, dio cuenta el portal del canal TN.
Gisele González es la mamá de tres nenes que van a clase al establecimiento, la única escuela de una zona semirural y con muchas necesidades, donde la institución ocupa un lugar central.
«Se llevaron el equipo de música, una computadora nueva que habían repuesto de un robo anterior, cosas del laboratorio, destrozaron toda la escuela. El director, la secretaria y las maestras habían puesto plata para comprar las cosas y rompieron todo, todo lo que no se llevaron. Es una escuela muy humilde y muy olvidada también», explica.
«Ya como papás estamos cansados de que destrocen lo que es un derecho de un chico, ir a la escuela. Y tampoco es justo que las señoritas y los directivos los contengan y ayuden. Queremos que se sepa, y que se haga algo. Tenemos bronca y miedo», agrega.
Cabe recordar que el presidente Macri visitó la escuela en marzo del 2018 y se sacó fotos con maestras y chicos.
Una docente precisa que en los robos se llevaron las netbooks del programa Conectar Igualdad. «Se robaron útiles que el director había comprado con dinero de la cooperadora para los chicos que no podían pagarlos. Se habían metido la otra vez hasta la cocina y se llevaron platos ollas. Daño nomás, hacen. En este año es la sexta vez. La otra vez se llevaron pollos que había en una heladera para hacerle la comida a los chicos», relata la maestra.
«Esta vez vieron irse a los ladrones- señala Gisele -pero nadie los detiene», asegura. En otra oportunidad, mientras los alumnos estaban en un partido de fútbol en una cancha fuera de la escuela, y se vio a dos muchachos con bolsas salir del colegio, y por alguna razón, probablemente en el apuro, se descubrió una caja con productos de limpieza, unos guantes de box y elementos de robótica en la calle.
En el barrio no hay una comisaría, sino un destacamento creado recientemente. Los padres se sienten intranquilos, lo mismo que los maestros y los directivos. No hay cámaras de seguridad y si bien les proveyeron un botón de un sistema de alerta , este sólo sirve si el robo se produce con presencia de personal.
En marzo del año pasado, el presidente Macri había visitado la escuela de manera imprevista, cuando dos maestras lo saludaron al verlo pasar camino a una quinta de hortalizas cercana. En esa oportunidad, el mandatario saludó, se sacó fotos con chicos y maestros y habló de la importancia de la educación.
Además de los robos, en la escuela, a la que van 500 chicos, en la escuela 5 hay otras necesidades. Varias cartas a medios locales presentadas por auxiliares mencionan que es el personal el que debe reponer vidrios, y arreglar mesas, sillas y cerraduras para sentirse más seguros sillas después de cada robo, que tienen problemas de salubridad porque las cámaras desbordan y que no se sienten respaldados por el estado.

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