Hablemos sin saber en el HCD: Caliente cruce por la Convención de Belem Do Pará

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Choque de dos históricos del peronismo local: Gualberto Ríos (Cambiemos) y Luis Angel Paz (FPV). El edil oficialista presentó la ordenanza de creación de la Comisión para el seguimiento de las políticas públicas y el estudio y planificación de legislación contra la violencia de género. Dio argumentos de convenciones que no pudo explicar ante el requerimiento de Ríos.

La Cuarta Sesión Ordinaria del año legislativo del Honorable Concejo Deliberante de Florencio Varela transcurría ayer sin más trámites que lo normal y habitual. El Frente Renovador otra vez ausente pero con la presencia de la concejal Cristina Farías. La barra desentonaba, porque de no haber nadie en todas las sesiones ahora el espacio estaba completo. Todos militantes del espacio del concejal Luis Angel “Chango” Paz. Todos esperaban el momento, en su mayoría las mujeres, del tratamiento de la iniciativa de Paz por la creación de una comisión de seguimiento de la violencia de género. La concejal Amancia Báez hizo de miembro informante y dio los argumentos para requerir el voto de sus pares. Hasta aqui todo normal. Varios fueron los ediles que reconocieron las palabras de Báez. La barra aplaudió, porque de eso se trataba. La indicación era de abuchear a Cambiemos y aplaudir al FPV por lo que diga.
La normativa a tratarse fue publicada el miércoles pasado en página 4 de este diario. A modo de importancia de la ordenanza Paz argumentó que se apoyaba en el marco de la protección de los tratados internacionales de Derechos Humanos en general y los tratados y principios específicos de protección, como la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belem Do Pará)
Paz no lo dijo, pero el autor de impulsar estas normativas había sido su equipo, que jamás lo pusieron en órbita al menos para que se defendiera.
Gualberto Ríos, presidente del Bloque de Cambiemos, hábil para estos temas y conocedor como pocos de los momentos, hizo uso de la palabra para preguntarle a Paz cuáles eran los contenidos de las convenciones que había plasmado en su texto. Obvio que Paz jamás escribió sobre la norma. Se defendió el edil diciendo que había motivos suficientes para aprobar la ordenanza y que si Ríos quería saber podría buscar los argumentos. Ríos volvió a requerir el uso de la palabra. La barra lo abucheó y alli la frenó en seco hablando de violencia. “Estamos tratando un tema que tiene directa relación contra la violencia de genero y acá se ponen violentos” dijo y el silencio se hizo. La barra había quedado fuera de juego. Una vez más requirió que Paz diera sus explicaciones y como el edil santiagueño desconocía los hechos, arengó contra el gobierno de Mauricio Macri con todos sus argumentos de hambre y miseria para Varela, diciendo que no les manda un peso. A renglón seguido habló de violencia Darío Carassale, de la Tupac Amaru, emparentando la violencia de género que sufre Milagro Sala como tantas mujeres en el país. Hablaba el concejal que abofeteó a una mujer policía en un incidente callejero. Así son las cosas en Varela. Más tarde habría de pedir que se votara porque las mujeres de la barra tenían que ir a buscar a sus hijos a los colegios. Ríos insistió con las explicaciones de parte de Paz. Quería saber que quiso decir con las dos Convenciones y para ello debería buscar en internet. Se votó la ordenanza sin saber de qué se trataba. Paz no lo pudo explicar, Báez tampoco. Carassale, menos. Dardo Ottonello recordó que el tema era muy importante, como también lo era el olvido de los millones de pesos que han llegado a Varela para terminar obras que el kirchnerismo tuvo abandonadas por años, como las viviendas y los dos bajo nivel. El nivel del Concejo Deliberante es a veces lamentable.

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