Lo que mal empieza, mal termina…

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Cambiemos perdió una posibilidad única en la historia política para ganarle al oficialismo en Florencio Varela

 

Lo que mal empieza, mal termina. Nunca mejor ésta reflexión para compararla con la política actual.
En Florencio Varela el espacio del gobierno nacional comenzó su camino a la intendencia mal, para terminar mucho peor. Y en esto hay solo un responsable con nombre y apellido: Pablo Alaniz
El joven, de paladar negro PRO, nunca intentó convivir con la pata peronista local que se sumó a Cambiemos y llevó adelante un bloque de concejales que le dio pelea al oficialismo en el Honorable Concejo Deliberante, hasta diciembre de 2017.
Alaniz, influenciado por las políticas de Marcos Peña, también se apartó de los medios. Se fue cerrando como le sucedió a Macri a nivel nacional. El primer mandatario encontró la cercanía con la gente y la sumatoria de un peronista con notable experiencia y un fuerte compromiso con lo republicano, como lo es Miguel Angel Pichetto, cuando el tren ya había pasado.
Cuando Macri rechazó la idea de Emilio Monzó de integrar una pata peronista fuerte a Cambiemos, también Alaniz se sacó de encima al sector peronista local, invitándolo a la PASO de 2017. Gano el joven PRO y los experimentados peronistas se quedaron afuera. Alaniz nunca pudo conocer de qué se trataba la política. Se apoyó en la Big Data (información de valor de los datos, que ayuda para las decisiones y procesos), en las redes sociales, en el timbreo y con ello acrecentó su lejanía con la realidad. Se cerró a su círculo de jóvenes adictos a las redes sociales. Se apoyó en su gran Matrix, una base de datos que mercaba quienes serían los potenciales electores.

ERRORES PARA
MODIFICAR
– Ego
– Inexperiencia
– soberbia
– Mal asesoramiento
– Análisis impropio del distrito
– Confianza desmedida en el manejo e influencia de las redes sociales.
– Falta de cercanía con los vecinos más allá de lo que muestran sus fotitos
– Su no creencia en la política (ser expositores de la anti política)
– Y por último la cantidad de gente a la que dejó sin posibilidades y desmembrada en el camino.
– No privilegiar el acuerdo con TODOS los sectores no oficialistas municipales y ningunear a los Peronista no Kirchneristas de Varela.
Parece que la base de datos en algo falló pues Andrés Watson cosechó 120.000 sufragios y el joven edil apenas 61.000. No fue una elección de voto a voto. Nunca en la historia política local, un candidato a intendente por la oposición llegó a la competencia final con el apoyo de un gobierno nacional y provincial del mismo color.
Cuenta la historia reciente que un grupo de colaboradores con años de edad, se acercaron para fiscalizar el domingo pasado y los jóvenes de Juntos por el Cambio ni el teléfono le solicitaron. Los ningunearon. Alaniz perdió el tren que paso una sola vez. La política es otra cosa. No pasa por la foto. Ayer se esperaba un acto de grandeza. Un comunicado para agradecerles a los vecinos el apoyo. Nada. Bien lejos de la realidad.

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