“Me duele ver las bancas vacías porque en 17 años de concejal sólo falte una vez”

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Laura Daniela Ravagni es la concejal hoy, junto a Héctor Salatino, con más años ininterrumpidos en el Honorable Concejo Deliberante: ambos ingresaron a fines del 2001. También se ha convertido en la única mujer en la historia del deliberativo en ocupar la presidencia, en forma alternativa, del cuerpo, por varios mandatos. Madre, abuela y vecina de Villa Vatteone, pero por sobre todas las cosas una política de raza y con vocación de gestión, como ella misma se define. El balance del año en esta nota con Varela al Día.

“Yo hago un balance pero con la modificación a la Ley Orgánica de las Municipalidades y para éste es mi último período como concejal (finaliza en 2021). Estuve en este Concejo Deliberante en muchos lugares. Pareciera que es lo mismo, pero no lo es. Cuando ingrese fui presidenta de la Comisión de Obras. Después fui presidenta de la Comisión de Legislación y por muchos años. Fui presidenta de bloque. Todas esas responsabilidades te dejan un aprendizaje. Se abre la cabeza y los oídos. Este es un espacio de negociación y dialogo todo el tiempo. Desde la construcción del quórum, al trabajo de las comisiones para impulsar una idea”
-Hay dos mostradores: Oficialismo y oposición.
-Sí, cuando uno es oposición se toman temas que pueden ser de repercusión mediática importante, pero quizás no son viables de poder llevarlos a la práctica. Cuando uno es oficialismo uno tiene que defender las ideas del propio espacio político. A veces me dicen cuantos proyectos presentó usted y la verdad que no llevo la cuenta, porque también impulsamos los proyectos que impulsa el Ejecutivo, porque formamos parte. El balance que hago es muy positivo de los años que he transcurrido acá.
-Cómo va todo esto de la mano con el trabajo diario de acordar, modificar proyectos de ordenanzas. Trabajar para la comunidad y hacerlo frente a concejales que no vienen a trabajar. ¿Cómo se da esto?
-Es muy difícil. El vecino común, creo que no diferencia esto. Al no estar el Concejo en el edificio municipal, los concejales no estamos tan cerca. Yo siempre he planteado esto. El vecino no tiene este espacio como propio. No hay colas de vecinos para resolverle una inquietud.
-Es una pena.
-Es una pena, pero tiene que ver con el compromiso que tiene que asumir el ciudadano. Yo en los barrios pregunto a los vecinos si saben cuántos concejales tiene Varela y muchos vecinos no lo saben.
-Sacando el Concejo afuera, a través de las redes sociales, como hoy están trabajando con los militantes digitales, con una transmisión en vivo de las sesiones, ¿no cree usted que se puede lograr un mayor interés?
-Muchos concejales hacen y yo también, transmisiones en vivo por celular. Algunos medios también lo hacen. Con todo uno no logra la empatía con el otro, al contrario. El vecino se pone en una situación crítica. Por eso hablo del compromiso del ciudadano. Como decía anteriormente que cuando a la gente uno le pregunta cuantos concejales tiene Varela, se escuchan las respuestas más disparatadas que a uno se le pueda ocurrir. Es una cuestión del vecino que no conozca a sus representantes, que son los 24 concejales. Para la transmisión de las sesiones había una propuesta que trajo Héctor Reynoso (periodista) pero no la aprobaron. La idea no fue aprobada por los concejales. Yo creo que con el devenir del tiempo esas cosas se irán dando de manera natural. Como también el hecho del concejal que no viene y que todo el tiempo se esté mostrando su banca vacía.
-¿Duele ver desde el estrado la banca vacía?
-Me duele ver las bancas vacías porque en 17 años de concejal sólo falte una vez. Falte a una sesión extraordinaria porque estaba operada de un tobillo. Vine igual, pero no podía presidir la sesión. Me tuve que ir. No falte nunca a una reunión de comisión. Mire, el tema de las faltas creo que tiene que ver con la educación que uno tiene. A mi me enseñaron a honrar el trabajo, lo puedo hacer bien o mal, pero yo no falto a mi trabajo
-¿Siente pasión todos los días por esta gestión?
-Si. Absolutamente. A veces uno tiene bronca, impotencia, enojos. Me enoja esto de que los vecinos generalicen, que no haya una diferenciación. Eso me hace mal. En algún momento se remontará.

-Usted participa activamente en las redes sociales y la gente no es muy benévola con los concejales.
-Cuando se generaliza, me moleta. Yo siempre me meto a debatir y a mí me retan…
-¿Quién la reta?
-Mis compañeros. Me dicen no te metas, es un troll…
-¿Hay trolles en Varela?
-Si, yo creo que si. Están a la vista. Aquel que no tiene una vida en la red social y en su perfil, es un troll. Aprendí que esas personas que están para insultar y agraviar no merecen respuestas. Con alguien conocido, me gusta dar el debate.
-¿Hay gente que llega al concejo a pedir ayuda por la situación social?
-Si, claro. Y está muy complicado todo. Para aquel que tiene un salario por debajo de la línea de pobreza y ni hablar de aquel que no tiene trabajo. La primera puerta que se golpea es la puerta del municipio. Nosotros impulsamos un proyecto que se presentó el año pasado por la emergencia laboral y durante este año no lo tratamos, porque el intendente por un lado y por el otro el diputado (Julio Pereyra) fueron hablando con ministros, pero hace un mes declaramos la emergencia alimentaria. El área social local informa la cantidad de kilos de alimentos que llegan al distrito y para las organizaciones sociales. Pero el vecino que no tiene conocidos en organizaciones sociales, tiene al Estado que hasta el momento da respuestas. Lo hacemos, pero no deja de preocupar.
-¿Usted cree que se han perdido derechos?
-Yo creo que si. El derecho de no poder pagar los servicios cuando un gana 10 mil pesos de sueldo. Que un hombre llore porque perdió el trabajo de toda una vida, es muy triste.
-El cambio de Julio Pereyra a Andrés Watson, ¿modificó en algo el trabajo en el Concejo Deliberante?
-Julio Pereyra dejó la intendencia para ser legislador, pero sigue siendo la conducción política de nosotros. Andrés Watson es compañero de acá, porque es concejal en uso de licencia y cuando no ejerció acá fue secretario de gobierno. El lleva adelante las políticas que impulsó Pereyra. El proyecto político y de gestión, sigue siendo el mismo. Son distintas las personas, las improntas. Con Andrés hay un trato de igual a igual, más allá de que uno respeta la investidura, como él me respeta a mí. Pereyra es otra cosa. Por un lado es mi conductor desde hace 35 años. Es una persona en la cual yo confío sin tener toda información para saber hacia dónde está yendo. Uno confía por la experiencia de tantos años. ¿Está todo hecho, todo dicho?. No, no. Faltan un montón de cosas. Cuando Cristina se fue dejó una vara muy alta en Varela, con cosas que se hicieron. Ahora de golpe nos encontramos con modificaciones, más allá que la Provincia invierte en Varela con obras en calles…o como la Nación con la obra del Metrobus con la cual estoy en desacuerdo, porque podría haber invertido en otra cosa.
-¿Por qué es tan furibunda la crítica del peronismo de Varela a la Provincia de Buenos Aires? En Facebook a Vidal la ponen como alcohólica y timbera. Imaginemos que la oposición local diga que usted es alcohólica y timbera.
-Yo trato de ser muy respetuosa de la investidura, estoy de acuerdo con algunas cosas que se dicen de Patricia Bullrich por la decisión que tomó a favor de la policía. Diría que me da un poquito de miedito, por no decir miedo. Eso no está bueno. No está bueno que los chicos no hayan ido muchos días a la escuela porque los maestros luchaban por su salario. No está bueno que la autoridad provincial no se siente y acuerde. Acá se acuerda, hasta con el hijo dilecto de Marcos Peña (Pablo Alaniz)
-De que se arrepiente a lo largo de su gestión.
-No encuentro motivo. Yo creo que en 2019 finalizo una etapa acá. La ley no me permite renovar la banca. Si puedo decir que algo me dolió fue que en un momento no se respetó la institucionalidad (N. de R. Por la batalla de la UOCRA) y fue cuando ingresaron al recinto. No fue una trompada a un concejal, fue una trompada a la institucionalidad. Fue la violencia de no poder dialogar. Fue horrible. Cabe recordar que yo no presidía el Concejo. En lo que hace a satisfacciones, fue el hecho de haber aportado desde este Concejo un granito de arena para que el Hospital El Cruce se llevara a cabo. Otro granito de arena para que el distrito pudiera tener una Universidad. Más lejos en el tiempo haber podido ayudar a que el Hospital Mi Pueblo pase de ser municipal a Provincial. El hecho de haber formado parte no me lo quitará nadie. Si hablo de futuro, debo decir que amo el municipalismo, a pesar que yo nunca me municipalice, porque mis cargos siempre fueron políticos. Dios dirá donde esté. Mientras me de fuerza y salud, seguiré siendo un actor dentro en esta vida política en el distrito de Florencio Varela. Es algo que yo quiero hacer.
M.L.

 

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