Pros y contras de ser monotributista en Argentina

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Una de las salidas laborales más comunes en Argentina es convertirse en monotributista. Esta categoría de trabajadores, formada por pequeños contribuyentes, permite a muchos trabajadores por cuenta propia trabajar en un régimen menos costoso que el Régimen General.

Este régimen de trabajo permite simplificar las obligaciones tributarias y de seguridad social, con pagos más reducidos y trámites más rápidos en Ganancias, IVA, jubilación y obra social. Aunque también tiene sus inconvenientes, como que la jubilación será menor. Para ser monotributista es necesario contar con una Clave Fiscal habilitada y tener un número de CUIT.

Tan solo hay que ingresar en la página web de la AFIP e inscribirse en el formulario 184 (nuevo modelo) y elegir “Registro Tributario/Monotributo/Adhesión” y tras ingresar los datos se recibirá una credencial para realizar el pago. Con eso finaliza el proceso de inscripción.

Algunos inconvenientes de los monotributistas

Para ser considerado y aceptado como monotributista es necesario que los ingresos no superen los $200.000 al año y tener la consideración de “pequeño contribuyente”. Y tal como se ha dicho antes, las jubilaciones cuentan con unos pagos inferiores a los del Régimen General de trabajadores autónomos.

En cualquier caso, el problema más común al que se enfrentan los monotributistas en su día a día es el del acceso a la financiación necesaria para iniciar sus negocios o para mejorar sus herramientas o utilidades. Y es que el sector bancario tradicional pone demasiadas trabas y hace que conseguir financiación sea toda una odisea.

Afortunadamente existen opciones de préstamos para monotributistas como puede ser la de Vivus Argentina, que permite solicitar préstamo por internet de forma rápida y sin complicaciones, para cualquier tipo de ciudadano y por supuesto para los monotributistas. Esto ha ayudado a miles de ellos a acceder a una ayuda inicial para comenzar sus negocios y les ha permitido salir adelante y trabajar de lo que les gusta.

Otro inconveniente con el que tienen que contar los monotributistas es que son observados de forma continua por las administraciones públicas para comprobar que no se pase de los ingresos establecidos en el límite legal, ya que pasaría automáticamente a ser trabajador del Régimen General. Esto incrementa sin duda la carga de impuestos que hay que abonar al Estado, así como la complejidad de las declaraciones tributarias.

A pesar de ello, el monotributo es la categoría laboral preferida por los emprendedores que están comenzando sus negocios ya que les permite disfrutar de una situación más cómoda en el inicio de sus proyectos. Es un sistema que cuenta con múltiples ventajas pero también con algunos inconvenientes, como el acceso a la financiación o las pensiones más bajas.

En cualquier caso, los monotributistas son un gran conjunto de trabajadores en Argentina y, a día de hoy, cuentan con mayores vías de financiación que nunca, es relativamente sencillo darse de alta en el sistema y además el pago de impuestos es inferior al de los autónomos del Régimen General. Y es que como cualquier otro régimen de trabajo, tiene sus pros y sus contras.

 

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