«Pueblos y Piqueteros»

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Por Rodolfo José Bernat-

«PIQUETEROS»: Movimiento de trabajadores desocupados, surgidos en la Argentina a mediados de 1990, bajo la presidencia de Carlos Saúl Menem.
Los primeros «piquetes» surgen, con la «pueblada «de Cutral Có y Plaza Huincul en 1996, como protesta contra lo despidos masivos de trabajadores de YPF en la ciudad neuquina de Cutral Có, donde la casi totalidad de la población, dependía de esa empresa para sus ingresos.
Al principio los piquetes fueron una medida de auto defensa de los trabajadores desocupados, surgidos en el gobierno peronista que encabezo el Presidente Carlos Saúl Menem.
Esta metodología adoptada por aquellos «piqueteros» de los 90′, obtuvo del Estado Nacional, los Estados provinciales y los municipios, «planes sociales», que permitieron la creación de cooperativas de trabajo o empresas auto gestionadas, compuestas por empleados u obreros despedidos de las mismas. Generalmente las nuevas empresas se abocaron a la construcción de viviendas populares, como también a la producción de bienes y servicios de primera necesidad, que permitió un crecimiento importante de la economía popular.
El movimiento fue creciendo y varias organizaciones piqueteras, formaron la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que poco después se unió a la Confederación General del Trabajo (CGT).
Se entendió por el nombre de «piquetero», a todos aquellos trabajadores desocupados, que asumieron como forma de «protesta social», esta metodología. La instalación de «trabajadores piqueteros» en lugares estratégicos, para imposibilitar en forma total o parcial, la circulación por calles, caminos o rutas.
Los «piquetes» nacidos en Abril de 1997 en Neuquén, que generaron la muerte de Teresa Rodriguez, como forma de protesta de los trabajadores despedidos de la empresa estatal YPF, luego absorbida en el conglomerado internacional REPSOL YPF, en Cutral Có y Plaza Huincul, comenzaron a extenderse por otras regiones del país, institucionalizándose, dieron su nombre a numerosos movimientos de desempleados que se fueron nacionalizando, abarcando a las provincias.
Los movimientos de desocupados que desde años antes de la UCR, que encabezó el Dr. Raúl Alfonsín, fue la otra voz de la clase obrera a los cacerolazos de la clase media, para expresar su descontento con acción gubernamental.
Los movimientos de desocupados, que en sus orígenes no adherían a movimiento político alguno, con el paso del tiempo y con su crecimiento, comenzó a jugar un papel político importante en los últimos años, realizando alianzas con los principales operadores políticos. Especialmente del peronismo y de distintos movimientos de izquierda, esto dio lugar al rechazo de importantes sectores de las organizaciones de trabajadores centralizados, desde sus sindicatos en la CGT (Confederación General del Trabajo).
Desde la «derecha» política y la clase media, las organizaciones piqueteras, han sido objeto de críticas feroces, por momentos incluso, acusando a los piqueteros «de estar asociados a la delincuencia organizada y promoviendo por parte del Estado, la toma de medidas que incluyen las judiciales, contra los piqueteros y sus organizaciones, calificándolas incluso de «criminales».
En los últimos años, las organizaciones piqueteras filo-peronistas, bajo la protección del kirchnerismo y desde el Gobierno Nacional, las organizaciones piqueteras, aumentaron su crecimiento en un ritmo de progresión geométrica.
Pasaron de ser la «expresión inorgánica» de la «protesta» a movimientos organizados, con financiación propia y con capacidad de acción política.
El día 17 de febrero de este año, desde Bariloche, la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presento desde Bariloche, el «PROTOCOLO DE ACTUACION DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DEL ESTADO EN MANIFESTACIONES PÚBLICAS».
La respuesta a la medida gubernamental, fueron mas cortes de calles y chistes «pasados de tono» sobre el gobierno, la política desarrollada y la inercia y lentitud judicial.
El 28 de junio pasado, sin saber como ni quién, decidió hacerlo, la Infantería de la Policía, se planto delante de las organizaciones K, que con sus caras tapadas al mejor estilo de los integrantes de «QUEBRACHO», comenzaron sobre la vía del Metro bus en Avda. 9 de Julio, a prender fuego sobre la misma avenida, a neumáticos traídos por las organizaciones para tal fin, mientras de sus mochilas extraían piedras que tenían como destinatarios a los policías allí apostados.
Realizada la última intimación sin ser acatada, sucedió lo que tenía que haber sucedido hace tiempo, la policía avanzo bajo una lluvia de piedras, teniendo a su retaguardia a un camión hidrante que empapo a los piqueteros, ante el asombro de estos y los espectadores allí reunidos.
Antes de actuar, hubo tres intimaciones, por parte del oficial al mando del operativo, exigiendo el apagar los neumáticos y desconcentrarse en orden. La intimación no fue tomada en serio, por los integrantes de Quebracho y las otras organizaciones participantes. Esto dio lugar al oficial que estaba al mando, ordenando avanzar y actuar. 20 minutos después del avance de la infantería de Policía, quedo como saldo siete personas detenidas y la Avenida 9 de julio, totalmente despejada, retomando el aspecto que tiene diariamente.
¿Pero será posible que para ser un país, que debe sortear miles de obstáculos para poder salir adelante, tenga que contestar con violencia a todos aquellos, que hace ya casi dos décadas están empeñados en transformar la República en una «Republiqueta»?
Pues, se equivocan porque nuestro Pueblo esta decidido a reedificar a esta Argentina, que un grupo de corruptos, trató y trata de destruir.
¡Al Pueblo lo que es del Pueblo! Y a los corruptos que vaciaron las arcas de la Nación, probado el delito, condena judicial, como a cualquier ciudadano que delinque.
Solo así, volveremos a recuperar la República y sus instituciones.

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