Vacaciones de invierno: Una tarde en el Museo

0
Compartir

El tiempo de ocio resulta útil para estimular la imaginación. El juego es un método infalible en el aprendizaje: permite incorporar conocimiento de manera simple y divertida. Ocupar horas libres con propuestas que requieran de cierto ingenio para entretener a los niños durante el receso invernal es la compleja misión de los padres.
El Museo Comunitario de Artes Visuales e Histórico combina en su programación diaria de actividades el aspecto lúdico con un tinte didáctico para potenciar la creatividad de los chicos. En esta oportunidad, la iniciativa cultural permite confeccionar personajes, animales u objetos tras ensamblar tapitas, cartones, alambres, papeles, hilos de lana y pequeños trozos de madera.
En largas mesas de trabajo, grandes y chicos unen los materiales para moldear su creación. Perros, serpientes, dragones o superhéroes son las réplicas más frecuentes que las familias confeccionan, otorgándoles un nombre que permita identificarlos.
Como escolta de su pequeña hija y su intrépido sobrino, Pablo -vecino de Villa del Plata- formó parte de las actividades y las calificó como “buenas ideas para los chicos” y clave para “disfrutar en familia, cuestión que durante el año se nos hace un poco más difícil”. En este sentido, apuntó a la construcción de un espacio de reciprocidad para los niños: “les permite intercambiar tanto sus experiencias lúdicas como de vida”.
Rodeada de sus tres hijos y su sobrino, Lorena optó por viajar desde su hogar situado en el barrio San Martín y disfrutar de las propuestas del museo. “Me gusta porque pueden salir de la rutina y a la vez, utilizar su intelecto. Conocen chicos nuevos y generan nuevas amistades a través del diálogo”.

Héroes Infinitos
El staff actoral perteneciente al Instituto de Expresiones Populares estrena su nuevo espectáculo en una de las salas contiguas, donde despliegan su histrionismo durante una obra teatral que recurre a metáforas de la naturaleza y la creación del universo para generar conciencia ambiental en la audiencia.
La historia transcurre en un Bosque. Allí, una niña pequeña descubre el valor de los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire. Guiada por una voz que emula a la Pachamama, aprende a fusionarlos con una misión: no caer en la tenebrosa oscuridad provocada por los aberrantes errores humanos en el ecosistema.
Luego de una función que estimuló los sentidos y despertó el espíritu inquisitivo de los pequeños, Yesica -vecina del barrio Luján- destacó el objetivo del argumento empleado en la obra: “La idea de la creación, cómo a veces no valoramos la naturaleza. La enseñanza que le deja a los chicos”.
Por su parte, Diego -varelense de La Sirena- hizo un espacio en su agenda laboral y en un receso de su jornada ardua pudo asistir a la obra. “Estuvo buenísimo y mi hija se entretuvo, que es lo importante”, manifestó y oportunamente señaló que “hay chicos que no pueden pagar por un espectáculo y tienen la posibilidad de venir acá”.

Comentarios

comments

Compartir
-- Publicidad 26 | Loop Single --